Si se pudiera elegir el mejor o mas bonito lugar del mundo seguramente que podríamos empezar un debate que tendríamos que vivir dos vidas para poder sacar una conclusión y como solo tenemos una vida para disfrutar y poder conocer cada rincón que nosotros estimamos el mejor y como para gustos los colores, lo uníco que puedo hacer es hablar de mi rincón favorito.
He conocido miles de rincones y cada uno de ellos tiene esa magia la cual haría que estuviese horas y horas complandolo y disfrutando. He estado en lugares grandes, pequeño, selvas de cemento y cristal, parajes vírgenes pendientes de ser explorados, lugares que vistos con el sol y luego iluminados con la sonrisa de la luna pero sin duda me quedo con la charca, puede ser por nostalgia, por el recuerdo de mis años perdidos, o simplemente por poder disfrutar de una jarra helada bajo la sombra de un pina, escuchar el soniquete constante del agua del río sobre las milenarias piedras, testigo de miles de vida.
Un lugar para perderse y poder encontrarse uno mismo.
sábado, 9 de julio de 2011
martes, 5 de julio de 2011
VIAJAR
LLegó el verano y con el verano llegó el tiempo para las vacaciones, tiempo de viajar, para estar con la familia y para dedicar a las afiones, aprovechar esos días para desconectar de la presión del trabajo, del ritmo frenético de la ciudad y del control ejercido por los horarios que marcan nuestras vidas, romper las cadenas que nos atan y poder aunque sea por unas horas o días ser libres, parafraseando a Nino Bravo, libres como el viento.
Tiempo de viajar, conocer y explorar nuevos lugares o redescubrirlos, ya sea a escasos kilómetros de donde vivimos o bien a miles de kilómetros, siempre es una experiencia enriquecedora en todos los aspectos, tanto viajando solo como en grupo, con la familia o con la pareja, poder compartir con las personas vivencias, gastronomía, paisajes o simplemente un breve intercambio de un saludo o bien una sonrisa al ver que somos forasteros.
Viajar siempre es una experiencia nueva que aporta algo nuevo y diferente a nuestras vidas, que nos hace crecer, comprender que no todo en la vida es tiempo ni tenemos que ser esclavos de un sistema mal repartido, comprender que los grandes momentos de la vida son tan simples, como ver un amanecer, un atardecer o contar las estrellas de firmamento, no hace falta más que saber aprovechar el momento.
Tiempo de viajar, conocer y explorar nuevos lugares o redescubrirlos, ya sea a escasos kilómetros de donde vivimos o bien a miles de kilómetros, siempre es una experiencia enriquecedora en todos los aspectos, tanto viajando solo como en grupo, con la familia o con la pareja, poder compartir con las personas vivencias, gastronomía, paisajes o simplemente un breve intercambio de un saludo o bien una sonrisa al ver que somos forasteros.
Viajar siempre es una experiencia nueva que aporta algo nuevo y diferente a nuestras vidas, que nos hace crecer, comprender que no todo en la vida es tiempo ni tenemos que ser esclavos de un sistema mal repartido, comprender que los grandes momentos de la vida son tan simples, como ver un amanecer, un atardecer o contar las estrellas de firmamento, no hace falta más que saber aprovechar el momento.
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